Francisco Rico era Paco, un amigo que me dejó una profunda
huella para siempre en aquellos años de música y radio. La música, que tiene
esa maravillosa capacidad de provocar emociones, evasiones y pasiones fue el
nexo que alimentaba nuestra amistad y mutuo respeto.
Es imposible recordar aquellos años sin Paco con quien tanto
disfruté aprendiendo y compartiendo nuestra común pasión por la música. Pero él nos
dejó hace unos días. Paco no pudo aguantar mas el cruel envite de la enfermedad
y en este momento solo deseo que mi buen amigo, esté caminando hacia ese lugar
maravilloso en el que creía.
Conocí a Paco en Onda Verde hace veinte años cuando tras
terminar su servicio militar pudo finalizar la ingeniería de
telecomunicaciones que estudiaba. Entre tanto, Paco participaba en “Puentes” programa dirigido por Carlos Fernández, muy inspirado en los "Dialogos 3" de Ramón Trecet y
centrado en las entonces conocidas como Nuevas Músicas, un estupendo competidor
que me regaló la parrilla de Onda Verde.
Es cierto que entre el recién estrenado programa de Carlos y
Paco y “Música entre músicas” que yo realizaba, hubo una cierta competencia. En realidad muy
saludable puesto que esto hizo que tratásemos
de dotar de mejores contenidos a nuestros programas, hacer las mejores
entrevistas y traer al plató a los músicos más interesantes. Y lo mas gracioso,
llegar antes a los departamentos de promoción de las compañías discográficas a
por las novedades.
Si había un músico fetiche en “Música entre músicas” él era “Michel
Huygen/Neuronium músico de origen Belga afincado en Barcelona desde hacía más
de 30 años. Para el programa representaba un referente primero por su música pero también por ser parte de la historia de
la música electrónica y naturalmente por su extraordinaria amabilidad y disposición
a ser entrevistado por un chaval de 19 años.
Un día logré cerrar una entrevista con Michel en el Plató de
Onda Verde, que finalmente tuvo lugar el sábado 29 de mayo de 1993. Ya conocía a Paco y
nuestra común afición por la música electrónica y como es natural le invité a
venir al programa. Ese fue el comienzo de una colaboración en el programa hasta
su final en 1996 y lo que es mas importante, una amistad de por vida.
Aquel fue un gran día, allí estábamos en la radio
disfrutando de la visita de un músico al que Paco y yo admiramos cuya música
nos hacia evocar infinidad de lugares, tal vez mejores que este.
Tras el programa, era habitual marcharnos a hacer la
ronda por tiendas de discos de segunda mano. Era frecuente encontrarnos con algún oyente
del programa en Discos la Metralleta, compañeros de la emisora o algún conocido del ámbito
de la música.
Cuantas tardes hemos pasado rebuscando discos entre los
cajones de “La Metralleta” antes de terminar el sábado en Diskpol, con nuestros
amigos Amparo y Antonio. Que maravillas me descubría Paco en los profundos
rincones de la vieja tienda de discos. No hay mejor regalo que compartir el alimento del alma como es la música y
eso Paco, lo hacia de fábula. “Hazme caso que te va a gustar” me decía
insistentemente, al final siempre tenia razón por eso de Paco aprendí a
apreciar a tantos autores y músicos desconocidos para mí.
Pero jamás olvidaré el día que Paco me trajo a la radio unos
de esos incunables que el sabia que yo deseaba tener en mi colección. Los dos
primeros discos de Neuronium titulados “Quasar
2C361” y “Vuelo Químico”, absolutamente descatalogados, eran dos piezas de colección
imposibles de encontrar. El motivo era que la compañía “EMI-Harvest” tenía los
derechos que a Michel Huygen le impedía reeditarlo.
Un día Paco los encontró en el “Club de amigos del disco” de
Moncloa y no vaciló en comprarlos y traerlos a la radio. Más allá del hecho
musical, los conservo como un tesoro por el significado que tienen para mí.
Paco, siempre estarás presente hasta el día en que de nuevo,
volvamos a buscar discos juntos.
Espera en la luz.
Héctor